A different Toy Story

Remember my love towards junk? I picture everything as if it was happening at some point of a different era. What happens if you don’t need to use your imagination? You are in the street having coffee with a friend, and suddenly a bunch of old treasures are passing in front of your eyes; loud sounds, different shapes, shining as if they hadn’t changed from their own time. As if they were coming from another age just having passed through a time machine. What would happen if everyone decided to share their own old treasure by showing it to the world at the same time in the street, like a manifestation, returning the city its old look.

Picture the feeling of just staring at only one old-timer, but at least 50 different ones at the same time. As if they were starting a revolution against new things, not letting them be around. Taking part of that massive reunion, hearing the old motors roaring at the same time passing by you, while seeing a modern city surrounding them. It can just give you goose bumps or adrenaline. At least that’s how I felt when I was between all that old gasoline. Valencia, Spain, Christmas. Those were the ingredients for making this scenario happen. Every single old Valencian motor club decided to reunite this Christmas in order to make poor children happy.

Valencia was dressed wearing its vintage look one morning. The Mediterranean sun made these old cars and motorbikes shine as if they belonged to our current period. My lovely junk turned into collector pieces for the eyes of others. Old Jaguar Club, Seat 600 Club, Old Car Club, Vespa, Honda Goldwing Club, Old Porsche Club, every single of them were like a different army for me, reuniting as if the war had ended. Feeling the silence of the city as if Valencia’s streets were showing respect and peace.

Remember when you were a child and your toys had a soul? You couldn’t just leave them because you felt something for them like they were a person. That was what these old-timers were doing. It was more than just a meeting of iron and wheels. It’s as if the cars were thanking all those children for their loyalty, showing they do have that soul that only they can see in them. For this, a bag of food and toys was given in front of Plaza del Ayuntamiento in Valencia per each car. Hoping to make these kids at least a bit happier, making them feel as though they’re being taken cared of in some way, just like they take care of their toys. Returning the faith children will always have by bringing these toys alive in order to let them smile and make them know that they should never stop believing.

- Reyes -

Recordáis mi pasión por la “chatarra”? Cuando la encuentro suelo imaginar todo como si estuviese pasando en una época diferente. Qué pasa si no necesitas utilizar tu imaginación para ello? Estas en la calle tranquilamente tomando café con un amigo y de repente un montón de antiguos tesoros empiezan a pasar por vuestros ojos; sonidos fuertes, diferentes formas, brillando como si hubiesen permanecido intactos desde su propia época. Como si hubiesen aparecido allí de repente utilizando una maquina del tiempo. Qué pasaría si cada uno decidiese compartir con el mundo al mismo tiempo sus antiguos tesoros, sacándolos a la calle a la vez, como si se tratase de una manifestación, devolviendo a la ciudad su antiguo look. Imaginar la sensación de mirar fijamente no solo uno de estos coches antiguos, sino 50 a la vez, cada uno diferente del otro. Como si estuviesen empezando una revolución en contra de todas las cosas modernas, sin ni si quiera permitir a éstas acercarse a ellos. Formar parte de esta reunión masiva, escuchando rugir motores al mismo tiempo pasando por tu lado, a la vez que observas una ciudad moderna rodeada de ellos, tan solo puede ponerte los pelos de punta o darte una inyección de adrenalina. Al menos así es como me sentí yo entre todo este montón de gasolina. Valencia, España, Navidades. Esos fueron los ingredientes necesarios para permitir que este escenario tuviese lugar. Cada uno de los clubs de coches antiguos de Valencia decidió reunirse estas Navidades para hacer feliz a los niños pobres.
Valencia vestía su vintage look una mañana. El sol del mediterráneo hizo brillar a los diferentes coches y motos como si perteneciesen a nuestra época actual. Mi querida “chatarra” se convirtió en piezas de coleccionista para los ojos de los demás. Diferentes clubs de coches y motos antiguos, Jaguar, Seat 600, Vespa, Honda Goldwing, Porsche, el club de automóviles antiguos de Valencia, todos ellos eran como diferentes ejércitos para mi, reunidos como si la guerra hubiese terminado. Se notaba el silencio de la ciudad, como si las calles de Valencia estuviesen mostrando respeto y paz.

Recordáis cuando erais unos niños y vuestros juguetes tenían un alma propia? No podías tan solo abandonarlos porque se sentía como si fuesen una persona. Esto es lo que estas antigüedades estaban haciendo allí. Se trataba de algo más que una simple reunión de hierro y ruedas. Es como si los coches tomasen vida propia y estuviesen agradeciendo a todos esos niños su fidelidad, mostrándoles que ellos sí tienen un alma. Para ello, cada coche dio una bolsa de comida y juguetes en frente de la Plaza del Ayuntamiento de Valencia. Esperando hacer a estos niños, al menos, un poco mas felices, haciéndoles sentir como si alguien estuviese cuidando de ellos en cierta manera, tal y como ellos cuidan siempre de sus juguetes. Devolviendoles la fé que siempre tienen, dando vida a estos juguetes tan solo para hacerles reír y hacerles saber que nunca deben de parar de creer y soñar.

- Reyes -





Discoverer Optimist Coolhunter Vintage-lover Music-obsessive Traveller Dreamer reyes@lestandart.com

3 Comments

  • January 12, 2013

    sisi

    Terreta time <3

  • January 12, 2013

    Am

    Te superas. Me encanta ver en las fotos a amigos y familia. :)

  • January 12, 2013

    marino

    Impresionante,,expetacular a la vez que sencillo,en pocas lineas as relatado tantas cosas,que cierro los ojos y me puedo imaginar todo lo que has descrito,incluso el olor a cafe y el onido de esos coches…los pelos de punta y las lagrimas asomamdo por los ojos,realmente emocionado.Gracias